Análisis

Análisis de The Attic 18th: Paranormal Anomaly Hunting. Un ático lleno de tensión que se queda corto.

The Attic 18th apuesta por el género de detección de anomalías con un toque narrativo, pero su escenario limitado y la repetición de patrones acortan demasiado su recorrido.

CRITICOD20
Escrito por CRITICOD20
·5 min de lectura
Análisis de The Attic 18th: Paranormal Anomaly Hunting. Un ático lleno de tensión que se queda corto.

Introducción

“The Attic 18th: Paranormal Anomaly Hunting” es otro de esos títulos que llegan al calor del éxito de los juegos de detectar anomalías, un subgénero que ha explotado especialmente tras el impacto de The Exit 8. (Juegazo por cierto con una película de terror recién estrenada basada en el título, muy recomendada).

Aquí la propuesta es clara desde el primer minuto: recorrer un escenario aparentemente cotidiano, un ático en este caso, observar con atención y detectar cualquier cosa que no encaje. La base es conocida, pero el juego intenta darle un pequeño giro con algunos sistemas propios y un enfoque más narrativo de lo habitual. El resultado es una experiencia entretenida a corto plazo, aunque con limitaciones bastante evidentes en cuanto le dedicas algo más de tiempo.

Cabe destacar que es un juego creado por un desarrollador en solitario, asi que es un trabajo mucho mas que excelente para lo que ofrece, como veremos a continuación.

Historia

El juego nos pone en la piel de James, que despierta desorientado en el baño de su casa. (A todos nos ha pasado esto alguna vez xd) Tras salir al pasillo, encontramos un periódico con las instrucciones básicas y un objeto clave que conviene no olvidar: un mechero que nos servirá para iluminar el entorno, asi que no te lo dejes por error. También en este Hall inicial podremos darle nombre a nuestro gatito, configurar su aspecto, pelaje y algún accesorio si lo deseamos, el uso del felino lo veremos más adelante.

Desde ese punto inicial, avanzamos hasta el ático, donde escuchamos la voz de nuestra esposa llamándonos, dando inicio a una historia que poco a poco se va tornando inquietante.

El lore se va desvelando a través de las anomalías que vamos encontrando, construyendo el típico contraste entre una vida aparentemente normal y un trasfondo cada vez más oscuro. No es una narrativa especialmente profunda, pero cumple bien su función y consigue mantener el interés durante las primeras partidas, sobre todo por ese aire turbio que va ganando peso conforme avanzamos.

Gráficos

A nivel visual, el juego cumple de sobra. Está desarrollado en Unity y apuesta por un estilo realista sin grandes alardes, pero suficientemente cuidado como para que la ambientación funcione. No es un portento técnico, pero tampoco lo necesita: los escenarios están bien construidos y ayudan a generar esa sensación de incomodidad constante.

Además, el rendimiento es muy estable. No hay caídas de frames reseñables ni problemas técnicos graves, algo que hoy en día se agradece más de lo que debería. La experiencia es fluida y sin bugs destacables, lo que permite centrarse en lo importante: observar y detectar.

Jugabilidad

La base jugable es sencilla y directa: explorar el entorno, detectar anomalías y fotografiarlas con una cámara. Si acertamos, el juego lo reconoce y podemos avanzar; si fallamos o se nos pasa alguna, tocará enfrentarse a las consecuencias.

El control es cómodo y accesible, con un sistema de accesos rápidos que evita tener que abrir constantemente el menú. Todo está pensado para que la experiencia sea fluida y no haya fricciones innecesarias.

El juego incluye dos modos: historia y persecución. Lo recomendable es empezar por el modo historia para entender bien las mecánicas, ya que el modo persecución añade un enemigo que nos acosa mientras jugamos, elevando bastante la tensión y la dificultad. Pero oye, a gusto de cada uno, si quieres puedes ir directamente al modo Hardcore, ya que a excepción del monstruo que nos acosa, el resto es prácticamente lo mismo con ligeros cambios en el orden de anomalías. En mi partida me pasó una cosa rara y curiosa, y es que me pareció personalmente más difícil el modo historia que el modo persecución, o al menos, esa sensación me dió.

Uno de los elementos más interesantes es la gestión de recursos. Las fotos son muy limitadas, y quedarse sin ellas en el momento equivocado puede condenarte. Esto añade un punto estratégico, pero también puede resultar frustrante, ya que un error puntual puede dejarte vendido en fases posteriores. A esto se suma el sistema de salud física y mental: la primera se recupera con medicina escasa, y la segunda mediante una mecánica bastante curiosa y, siendo sinceros, de lo más agradecida del juego: acariciar a tu gato.

El problema principal llega con la repetición. Las anomalías no solo se repiten, sino que en ocasiones lo hacen incluso en el mismo orden entre partidas. Esto rompe completamente la tensión, porque en cuanto reconoces los patrones, el factor sorpresa desaparece y el miedo pierde fuerza. Una pena.

Sonido

El apartado sonoro cumple bien su función, aunque sin destacar especialmente en lo musical, ya que apenas hay presencia de banda sonora. Donde sí funciona es en los efectos de sonido, que mantienen la tensión constante y ayudan a que el jugador esté siempre alerta.

El doblaje en inglés es correcto, sin más, pero suficiente para acompañar la experiencia. En conjunto, es un apartado que no brilla, pero que tampoco falla, y en un juego de este tipo eso ya es importante.

Lo mejor:

-El concepto funciona y engancha durante las primeras partidas

-Buen rendimiento y ausencia de problemas técnicos

-Ambientación lograda y uso eficaz del sonido

-La inclusión del gato como mecánica de recuperación mental aporta un toque original y sorprendentemente efectivo para el personaje y para ti como jugador, ¿a quien no le van a gustar los gatos?

Lo peor:

-Repetición excesiva de anomalías, incluso entre partidas

-Escenario demasiado limitado, se agota rápido

-Sistema de fotografías demasiado restrictivo, generando frustración

-Pierde tensión en cuanto se conocen los patrones

Análisis de The Attic 18th: Paranormal Anomaly Hunting. Un ático lleno de tensión que se queda corto.
6.0/ 10

Metaload

Puntuación final

Veredicto

Bueno

“The Attic 18th: Paranormal Anomaly Hunting” es un juego que sabe lo que quiere ser y lo ejecuta con cierta solvencia, pero que se queda corto en contenido y variedad. Funciona bien como experiencia breve, ideal para sesiones cortas donde buscas tensión rápida y algún susto bien colocado. Sin embargo, su falta de aleatoriedad y la repetición de situaciones hacen que pierda fuerza demasiado pronto, especialmente en un género donde la sorpresa es clave.

CRITICOD20
por CRITICOD20

Compartir artículo