Análisis de The Sinking City 2 - Un survival horror que mira de tú a tú a Resident Evil
Frogwares deja atrás la investigación obligatoria y apuesta por el survival horror puro, con una Arkham lovecraftiana espectacular. Nuestro análisis de The Sinking City 2.


INTRODUCCIÓN
The Sinking City 2 supone un cambio radical respecto a la primera entrega y, sinceramente, creo que Frogwares ha tomado una decisión absolutamente acertada. Si el primer juego apostaba por una mezcla de mundo abierto, investigación y horror lovecraftiano, esta secuela deja gran parte de aquella investigación obligatoria a un lado para convertirse en algo mucho más directo: un survival horror puro y duro.
Y vaya si le ha sentado bien el cambio.
Estamos ante uno de esos juegos que sorprenden desde el primer momento. No solo por su impresionante apartado gráfico o por la recreación de Arkham, sino porque Frogwares ha conseguido crear un survival horror que, en muchos aspectos, no tiene absolutamente nada que envidiar a los grandes del género.
La comparación con Resident Evil es inevitable, pero en este caso no es una exageración. The Sinking City 2 toma muchas de las bases del survival horror moderno, las mezcla con el universo de H. P. Lovecraft y consigue crear una experiencia tremendamente intensa, llena de secretos, exploración, backtracking y una atmósfera sencillamente apabullante.

HISTORIA
En esta ocasión seguimos a Calvin Rafferty, un ocultista que busca desesperadamente una forma de salvar a Faye, su compañera y pareja, después de que un ritual relacionado con el mundo de los sueños saliera terriblemente mal.
La historia nos lleva nuevamente a una Arkham devastada por las inundaciones, donde las calles vacías y los edificios abandonados esconden todo tipo de horrores surgidos directamente de las profundidades.
No estamos ante una historia que vaya a pasar a la historia del videojuego ni ante un guion digno de un bestseller, pero funciona muy bien. Es interesante, está correctamente narrada y, sobre todo, consigue mantenernos con ganas de saber qué demonios está ocurriendo.
El universo lovecraftiano está muy presente durante toda la aventura. Monstruos, cultos, rituales, criaturas imposibles y horrores que parecen sacados directamente del bestiario de Lovecraft consiguen que la ambientación narrativa sea una auténtica delicia para los aficionados al escritor de Providence.

Además, la historia es completamente independiente de la primera entrega, algo que permite disfrutar del juego sin necesidad de haber jugado al original.
Quizá algunos personajes secundarios podrían haber tenido algo más de desarrollo, pero en general la narrativa cumple perfectamente con su función y, lo más importante, nunca se convierte en un obstáculo para el ritmo del juego.
GRÁFICOS
Aquí es donde The Sinking City 2 directamente me ha dejado con la boca abierta.
El juego es gráficamente sublime. La iluminación, los escenarios, el agua, las texturas y el diseño artístico están a un nivel que, sinceramente, no esperaba encontrarme en una producción de Frogwares.
Y no tengo ningún problema en decirlo: no tiene nada que envidiar a algunos de los grandes survival horror actuales, incluyendo producciones mucho más grandes y con presupuestos muy superiores.
Arkham es una auténtica maravilla. La ciudad inundada transmite una sensación constante de decadencia y abandono. Las calles, los edificios, los hospitales, las zonas portuarias y los diferentes interiores están recreados con una atención al detalle espectacular.
Pero lo mejor es que no se limita a ser bonita.

Cada escenario tiene personalidad propia y está diseñado para ser explorado. Es uno de esos juegos donde constantemente estás mirando puertas, pasillos, habitaciones secundarias y caminos alternativos porque sabes que puede haber algo escondido.
El diseño de niveles es, sencillamente, impresionante.
Frogwares ha creado escenarios llenos de secretos, atajos, puertas cerradas y zonas a las que tendremos que regresar más adelante. El backtracking está muy bien implementado y nunca da la sensación de estar simplemente alargando artificialmente la duración del juego.
Además, los diferentes lugares que visitamos tienen una personalidad visual propia y consiguen mantener la aventura fresca prácticamente durante toda su duración.
JUGABILIDAD
Y aquí es donde encontramos la gran evolución respecto al primer juego.
The Sinking City 2 ha dejado atrás gran parte de la investigación obligatoria y ha apostado de lleno por el survival horror.
Y, sinceramente, bendita decisión.
El sistema de investigación sigue presente, pero ahora es opcional. Ya no tenemos que pasarnos media hora buscando pistas o intentando descubrir qué quiere exactamente el juego que hagamos para poder avanzar.
Ahora la investigación funciona como una herramienta de apoyo. Si tenemos problemas con un puzzle o no sabemos exactamente cómo avanzar, podemos utilizarla para comprender mejor el escenario y obtener información adicional.
Es una solución muchísimo más inteligente.
La investigación deja de ser un lastre para convertirse en algo que realmente ayuda al jugador, permitiendo que cada uno decida cuánto quiere profundizar.
Por lo demás, estamos ante un survival horror de los de toda la vida.
Las balas son escasas, los recursos limitados y tendremos que pensar muy bien cuándo merece la pena enfrentarnos a los enemigos y cuándo es mejor ahorrar munición. Por suerte, podemos encontrar recursos repartidos por los escenarios y también fabricar munición y otros objetos desde el menú.

El sistema de inventario y gestión de recursos añade esa tensión clásica del género. Nunca sabes si gastar esos materiales en crear más balas o guardarlos para fabricar objetos de curación cuando realmente los necesites.
Y funciona muy bien.
Los escenarios están diseñados para obligarnos a explorar constantemente. Hay puzzles principales, pero también una enorme cantidad de secretos y desafíos opcionales que pueden proporcionarnos recompensas muy interesantes.
Entre ellas encontramos modificaciones para las armas y amplificadores para las habilidades del personaje, por lo que explorar realmente merece la pena.
Ese es uno de los grandes aciertos del juego.
Nunca tienes la sensación de estar explorando simplemente para encontrar coleccionables sin importancia. Siempre existe la posibilidad de descubrir algo que realmente puede mejorar nuestras posibilidades de supervivencia.
El ritmo de juego es también maravilloso. La aventura consigue mantener un equilibrio perfecto entre exploración, puzzles, combate y momentos narrativos.
No te da prácticamente un descanso.
Siempre ocurre algo, siempre tienes un lugar nuevo que explorar, una puerta que abrir o algún secreto que descubrir. Y cuando el juego decide aumentar la tensión, consigue hacerlo realmente bien.
Estamos ante un survival horror que entiende perfectamente cómo funciona el género.
Arkham vuelve a ser una parte fundamental de la experiencia y está recreada de una manera espectacular.
La ciudad es enorme y las zonas inundadas sirven para conectar los diferentes escenarios mediante los desplazamientos en barca.
Por suerte, uno de los aspectos que podían resultar más molestos en la primera entrega ha sido simplificado.
Los paseos en barca ya no se sienten como una actividad pesada o innecesaria. Simplemente funcionan como un medio para desplazarnos de un lugar a otro.
Cogemos la barca, navegamos hasta nuestro destino y continuamos la aventura.
Sin complicaciones.
Es una decisión sencilla, pero ayuda muchísimo a mantener el excelente ritmo general del juego.
SONIDO
El apartado sonoro es absolutamente magistral.
Los efectos de sonido consiguen crear una tensión constante. El ruido del agua, los pasos, los sonidos que escuchamos a lo lejos y los monstruos moviéndose en habitaciones cercanas hacen que nunca terminemos de sentirnos completamente seguros.
Y en un survival horror, eso es fundamental.
Muchas veces el juego consigue generar tensión simplemente con lo que escuchamos sin necesidad de mostrarnos absolutamente nada.
El diseño sonoro ayuda muchísimo a crear esa sensación de que algo horrible puede aparecer en cualquier momento.
La música, por su parte, es más discreta. No estamos ante una banda sonora llena de temas memorables que vayamos a escuchar después fuera del juego, pero cumple perfectamente con su función.
Acompaña la acción, aumenta la tensión cuando es necesario y desaparece cuando debe dejar que sea el propio sonido ambiental el que haga el trabajo.
Y funciona.

LO MEJOR
Ambientación lovecraftiana absolutamente magistral
Apartado gráfico sublime
Diseño de niveles espectacular
Survival horror puro y de enorme calidad
Exploración llena de secretos y recompensas interesantes
Excelente ritmo de juego
Sistema de investigación opcional y mucho mejor integrado
Arkham está recreada de forma espectacular
Apartado sonoro magistral
Combate y gestión de recursos muy satisfactorios
LO PEOR
Poca variedad de enemigos
Algunos enfrentamientos podrían resultar algo repetitivos
La historia cumple, pero no termina de ser especialmente memorable
RESUMEN
The Sinking City 2 es una de esas secuelas que demuestran que, a veces, cambiar completamente la fórmula puede ser la mejor decisión posible.
Frogwares ha entendido perfectamente cuáles eran algunos de los principales problemas de la primera entrega y ha decidido eliminar gran parte de la investigación obligatoria para centrarse en algo que le sienta como un guante a este universo: el survival horror.
Y el resultado es fantástico.
Estamos ante una aventura llena de exploración, secretos, puzzles, backtracking, gestión de recursos y una tensión constante que recuerda inevitablemente a los mejores Resident Evil modernos.
La ambientación es espectacular, Arkham está recreada de una manera impresionante y el diseño de niveles es probablemente uno de los mejores aspectos de todo el juego.
El cambio en el sistema de investigación me parece también una decisión totalmente acertada. Ahora podemos utilizarlo si queremos profundizar o necesitamos ayuda, pero no se convierte en una obligación que frene constantemente el ritmo de la aventura.
Porque si algo hace especialmente bien The Sinking City 2 es mantener el ritmo.
No hay apenas momentos muertos. El juego consigue que constantemente tengamos ganas de continuar, explorar una habitación más, descubrir qué hay detrás de una puerta o intentar resolver ese puzzle opcional que hemos encontrado.
¿Tiene defectos? Por supuesto.
La variedad de enemigos podría ser mayor y la historia, aunque interesante y bien llevada, no es especialmente memorable.
Pero son problemas muy pequeños dentro de una experiencia que me ha sorprendido muchísimo.
Si eres fan del survival horror, Resident Evil, los puzzles, la exploración y el universo de Lovecraft, aquí tienes una auténtica joya.
Frogwares ha conseguido crear un survival horror moderno que puede mirar directamente a los ojos a muchos de los grandes del género. Y después de jugarlo, tengo clarísimo que cambiar tanta investigación obligatoria por más ritmo, exploración y supervivencia ha sido una decisión absolutamente acertada.
Para mí, una de las grandes sorpresas del año y, probablemente, el mejor juego que ha hecho Frogwares hasta la fecha.

Metaload
Puntuación final
Veredicto
Excelente
The Sinking City 2 es una de esas secuelas que demuestran que, a veces, cambiar completamente la fórmula puede ser la mejor decisión posible. Para mí, una de las grandes sorpresas del año y, probablemente, el mejor juego que ha hecho Frogwares hasta la fecha.



